Contexto Histórico - La Guerra del Salitre
en 1870, Chile se encontrada en un profundo estancamiento económico. Remontándonos a los albores del la República y luego de una sangrienta guerra de independencia contra la monarquía española, la clase política, la élite, se dividió en general en dos sectores reconocibles entre sí, cuyas ideas de cómo debía formarse la república como sistema político difería.
Por un lado, estaba el bando conservador. Herederos de los años de la monarquía española que estableció, merced a tres siglos de colonización en América, crear una estructura social que aún permanecía entre los sectores más acomodados dentro de los criollos. Éstos eran la clase latifundista (hacendada, terrateniente) detentora de las antiguos privilegios de los mayorazgos. También la componía la clase sacerdotal-clerical, que aún contaba con privilegios y un poder económico y social preponderante. A ellos se sumaba todos los dueños de títulos de nobleza que en general representaban el patriarcado nacional dueña de las tierras y que tenían peones, campesinos e inquilinos a sus servicios.
En líneas generales, las familias de esta antigua clase social, defendía fervorosamente sus posesiones, sin esperar cambios sustantivos a sus vidas, y observaban con recelo el otro bando: los liberales o pipiolos.
En general, se tenía un pensamiento romántico sobre el hombre. Cuya mayor manifestación está representado en el sufragio, elecciones libres, derecho a la propiedad privada, libertad comercial y la participación en política de los hombres.
Por último se encontraban los mercaderes, empresarios y comerciantes. En general, su carácter quedaba expresamente manifestado no en una tendencia o corriente política, si no, en cuyas oportunidades económicas se les brindase. En general, abogaban por una mayor apertura comercial, manteniendo un status quo que no entorpeciera sus intereses
En último caso quedaba el estado llano. Campesinos, peones, gañanes, inquilinos, pobres, mendigos y mestizos, esclavos negros, entre otros; cuya vida post guerra de independencia no vino a modificar en nada su condición social. Algunos se dedicaron a la maestranza, alfarería, tejidos, artesanía, cuyos recursos siempre estuvo a contramano de la una monopolio comercial de comerciantes y mercaderes de Santiago y las casa comerciales británicas llegadas a los puertos de Coquimbo y Valparaíso.
Luego de la guerra contra la Confederación perú-boliviana, se consolidó la visión conservadora. Luego de la derrota en Lircay librada entre ambos bandos (1830) y la batalla de Yungay (1839) se inicia la consolidación del Estado. Librado de los militares que aún tenían pendiente una última batalla liberal, la oposición perseguida y reprimida. redactada la Constitución de 1833, se marca un presidencialismo fuerte, autoritario y reglamentado, cuyas elecciones estuvieron siempre manipuladas, mantuvo a los pelucones en el poder por largos treinta años Prieto (1831-1841) Bulnes (1841-1851) y Montt (1841-1861)
Durante esos años, el Estado chileno comenzó a conformar y consolidar su posición regional. Primero con el tratado de Tantauco (1826) donde le general Ramón Freire, expulsó al último bastión español en el Pacífico. A ello se sumó el interés que siempre tuvieron los expedicionarios desde la conquista del Reino de Chile con Pedro de Valdivia con el Estrecho de Magallanes. Tierra indómitas, dominadas por pueblos aborígenes canoeros que resistían a bajarías temperatura y un clima hostil. Los Onas o selknam, alacalufes, kahushkar, entre otros, poblaban dichos territorios.
La promoción del Estado chileno porque colonos chilenos y extranjeros llegase hasta la Frontera del Bio Bio, límite establecido desde los parlamentos entre españoles y araucanos, de gran dinamismo social, cultural y económico, las familias mapuches constituían una sociedad estable después de años de guerra.
No obstante, el paulatino crecimiento y consolidación de una actividad económica en la zona central cerealera y triguera entorno a la hacienda en el Valle Central, y más al norte con La Serena y Coquimbo con los yacimientos de plata y de cobre, la producción mercantil comenzó a tornarse entable. Se sumó el interés económico que flotas mercantes anglosajonas, cuyos impuestos aduaneros recalando en puerto de Valparaíso, paulatinamente fue conformando una dinámica regional-comercial, dentro del Pacífico.
Unas coyunturas economías a nivel mundial que se dieron con la fiebre del oro en California (1848) y Australia (1852) causaron un gran optimismo en el país. La clase gobernante encontró la primera de las oposiciones con grupos ilustrados que esperaban cambios más acerados en la sociedad, pugnando por mayores derechos y libertades ciudadanas por un Estado laico. De esas organizaciones destacan la Sociedad de la Igualdad de Francisco Bilbao y un joven Benjamín Vicuña Mackenna. Letrados, poetas, escritores, historiadores, artistas y políticos de renovación, acusaban del atraso educacional en cual se encontraba la gran mayoría de la población.
los pasos hacia el conflicto se acercan
Un mineral, que estaba en el norte grande de los territorios de Antofagasta en Bolivia región de Atacama se descubrió un recurso natural que hasta ahí contaba con expectativas comerciales impensadamente. Paulatinamente inversionistas extranjeros como alemanes, ingleses, norteamericanos, comenzaron a poner atención a estas tierras inexploradas e improductivas hasta la fecha. La actividad comercial en la zona comenzó a llamar la atención, recalando capitalistas apostando por los réditos económicos de la región.
Hay algo que los historiadores coinciden. Las arcas del Estado siempre fueron escuálidas. El desempeño y concurso de pioneros, aventureros y particulares fueron el peso de llevar la producción minera. Muchos que se desempeñaban en la explotación del caliche (nombre popular dado al salitre) terminaron empobreciéndose, endeudándose o cayendo en manos de empresarios inescrupulosos.
Fue así que el Estado comenzó a fomentar la producción, llegando acuerdos comerciales, sin cobro de impuestos y concesionario los terrenos.
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